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Mas: ¿pausa o rectificación?

Mas: ¿pausa o rectificación?
EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 16.06.13

Después de la encuesta de El Periódico de Catalunya, el president Mas dejó decir a los suyos que haría un gran anuncio. Lo cierto es que pronunció una conferencia, pero hay unanimidad en considerar que su intervención no contenía ningún gran anuncio, reiteró un compromiso de legislatura que ya había avanzado en el debate de investidura y en su acuerdo con ERC. Sin duda es demasiado pronto para llegar a conclusiones porque no está claro que el president Mas quiera o pueda rectificar, o si simplemente está haciendo una pausa para recuperar el aliento. Pero cada día que pasa, el tiempo va dando la razón a los que siempre hemos dicho que la solución al encaje entre Cataluña y España no puede ser ni unilateral ni fuera de la ley. ¡Cuántas veces se ha querido ridiculizar la posición política del PSC cuando planteamos que el referéndum o consulta tiene que ser legal y acordado! Y lo cierto es que no hay otro camino. Finalmente, parece que el president Mas rechaza la posibilidad de hacer una declaración unilateral de independencia, y que también empieza a considerar la posibilidad de que la consulta quizás no tenga lugar en el 2014. Quizás ahora se atenuará la intolerancia de algunos sobre los que defendemos posiciones diferentes a la ortodoxia independentista.

No entiendo cómo el president Mas todavía dice que la celebración o no de la consulta no alteraría sus planes de legislatura. Es muy diferente si la consulta se celebra o no en el 2014 (sólo hay que escuchar lo que dicen sus socios de ERC), y de celebrarse la consulta, la situación sería muy diferente si el resultado fuera uno u otro. A estas alturas seguimos sin saber ni qué pregunta o preguntas se querrían formular (sabiendo que las preguntas condicionan mucho las respuestas), ni cuándo se pretende hacer la consulta, ni cómo se pretende encajarla en el marco legal. La Comisión parlamentaria de Estudio sobre el derecho a decidir todavía no se ha constituido y, por otro lado, parece claro que la ley de consultas populares no referendarias no podría amparar una consulta sobre la independencia.

Si se descarta definitivamente, como sería lógico, toda vía unilateral o ilegal, sólo queda abierto el camino de la negociación y del acuerdo. También en este sentido era temerario aprobar la Declaración de soberanía en los términos en que estaba formulada. El primer ministro Salmond, para lograr la delegación temporal de competencias para convocar la consulta, lo primero que hizo es aceptar la autoridad del gobierno y el Parlamento británico para hacerlo, ni aprobó una declaración de soberanía ni se dedicó a pregonar la preparación de estructuras de Estado, ni a subvencionar coloquios con el título “El Reino Unido contra Escocia”. Este no es el camino que permitirá poder celebrar la consulta.

Resumiendo: es muy diferente tener una estrategia que lleve al diálogo y a la negociación de un acuerdo, que una estrategia para justificar una ruptura. Esta y no otra es la disyuntiva a la que se enfrenta Artur Mas. Y, en este sentido, tiene razón Pere Navarro cuando le emplaza a elegir entre el camino y el ritmo que marca Oriol Junqueras y el camino y el ritmo que marca Duran Lleida. También por eso suena falsa la apelación del president Mas a un eventual apoyo o participación del PSC en su gobierno, porque es imposible que el PSC apoye a un gobierno que trabaja por la ruptura, que ya ha optado por la independencia como única solución posible.

Habrá que seguir esperando a ver si el gobierno presenta o no los presupuestos. A estas alturas, los presupuestos para el 2013 y los presupuestos para el 2014. Habrá que ver cuál es el planteamiento que hace el gobierno en el Debate sobre la orientación política general que normalmente se celebra a finales de septiembre. Supongo que deben  seguir negociando con el gobierno de España el límite de déficit. Y me gustaría pensar que también están negociando un nuevo modelo de financiación que tendría que entrar en vigor el uno de enero del año que viene. Pero el president Mas dice que él no se piensa mover, que espera que sean otros los que hagan propuestas. Yo no sé si él se puede permitir este lujo, pero de lo que estoy seguro es que los problemas no esperan. Y que a muchos catalanes nos gustaría tener un gobierno capaz de hacer propuestas, de negociar y de llegar a acuerdos, en vez de un gobierno que se limita a esperar el “gran día” que quizás no llegará.

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