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    El mes de septiembre del año 1977 empezó mi militancia política. Esta página recoge los artículos e intervenciones públicas que he ido haciendo a lo largo de los años.
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Intervención en el debate sobre la ley de derechos de las personas LGTB

Intervención de Miquel Iceta en el Debate de Aprobación de la Ley de Derechos de las Personas Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transgénero y para la erradicación de la homofobia, lesbofobia y transfobia

Palau del Parlament, 2 de octubre de 2014

Gracias, señora Presidenta.

Señoras y señores Diputados.

A veces la vida política nos ofrece días de gloria, días muy especiales, históricos de verdad y no de escaparate, días en que culmina el trabajo de muchas personas durante mucho tiempo, una trabajo que se concreta en la aprobación de leyes o en la adopción de medidas que contribuyen a una sociedad más libre, más justa y más feliz.

Hoy es uno de estos días.

Permítanme que haga, pues, un breve capítulo de agradecimiento. En primer lugar, al movimiento de los gays, las lesbianas, y las personas bisexuales y transgénero, a las entidades que lo conforman, tan diversas como combativas. Se habla a menudo de la necesidad de vincular las instituciones a la ciudadanía, de promover la participación ciudadana. Y esta Ley es una buena prueba de que es posible impulsar una ley desde la sociedad. Esta ley no existiría sin el movimiento LGTB.

Poner nombres al movimiento siempre es arriesgado, porque siempre te dejas a alguien. Desde el nombre de las entidades con más presencia, la extinta Coordinadora Gai-Lesbiana, el Front d’Alliberament Gai de Catalunya, el Casal Lambda, Gais Positius, Les Famílies Lesbianes i Gais, l’Associació de Mares i Pares de Gais i Lesbianes, las entidades y expertos que comparecieron en Comisión, de los que destacado al jurista Francesc Jaurena. Nombres propios como los de Armand de Fluvià, Jordi Petit, Eugeni Rodríguez, Emilio Ruiz, Catalina Pallàs, Pepe Mellinas, Elisabeth Vendrell, Jordi Samsó, Alfonso Santos, Joaquim Roqueta, Jordi Trilla, Gemma Sánchez, y tantos y tantos que sería imposible citarlos a todos y a todas, y me disculpo por ello.

Los portavoces de los Grupos Parlamentarios que han trabajado mucho. A todos y todas, pero entenderán que recuerde en primer lugar a Jaume Collboni, que lo fue por nuestro Grupo antes que yo, y a las diputadas Montserrat Capdevila, Marina Geli y Eva Granados que nos fueron substituyendo en uno u otro momento, haciendo un trabajo en el que tenemos que agradecer el apoyo de Rita Roigé, jurista de nuestro Grupo Parlamentario.

A los y las ponentes de otros grupos, todos ellos y todas ellas. Pero quiero hacer una especial mención a Anna Simó, relatora del proyecto que hoy sometemos a votación. Y también la de la ponente de CiU, Violant Cervera, que ha demostrado tanta firmeza como flexibilidad, haciendo posible la aprobación de una Ley, que no olvidemos, era al principio una iniciativa del movimiento LGTB y de la CUP, ICV-EUiA, ERC y el PSC. Por ello hay que mencionar también a David Companyon y a Quim Arrufat. Tampoco quiero dejar de mencionar a José Maria Villegas de Ciutadans y, en este caso, desde una gran discrepancia, mi respeto personal hacia Dolors López del PP.

También hay que mencionar a la letrada, Esther Andreu, al gestor parlamentario, Lluís Soler, y también a los servicios de asesoramiento lingüístico del Parlament.

Esta Ley tiene para mí, para muchos y muchas, un fuerte elemento emocional y personal. Algún trocito de nuestras vidas, hablo de las vidas de los gays, las lesbianas, y las personas bisexuales y transgénero, de nuestras familias y de nuestros amigos y amigas, sale en esta Ley.

Hay quien dice que esta Ley no hacía falta.

Siento rabia cuando alguien parece que niegue o menosprecie la discriminación que padecemos, hemos padecido o corremos el riesgo de padecer los gays, las lesbianas, y las personas bisexuales y transgénero. A los que despectivamente hablan de “lobby gay”: ¡Mirad la tribuna! No es un grupo que trabaja en la oscuridad para obtener intereses espurios. Es un grupo de personas que trabaja en defensa de unos derechos que, al final, lo son de todos. Cuando escucho hablar en términos despectivos de “lobby gay” me viene a la cabeza aquello de “piensa el ladrón que todos son de su condición”.

¿Que no hacía falta esta Ley? Los políticos homófobos o los obispos faltos de caridad cristiana que dicen eso no deben haber visto nunca llorar a una madre por las agresiones o insultos que padece un hijo o una hija. No deben haber escuchado nunca que un adolescente o un joven se ha acabado suicidando por el acoso que padecía, no han visto cómo una persona es discriminada en su lugar de trabajo por el hecho de tener una orientación sexual que no es la mayoritaria. ¡Cómo se atreven a negar una realidad de discriminación y padecimiento! ¡Cómo se atreven a negarnos los instrumentos para defender nuestra dignidad como personas!

Por mi condición de gay con proyección pública, he tenido ocasión, a lo largo de mi vida política de escuchar relatos estremecedores. Y también de recibir un inmerecido agradecimiento cuando decidí hacer pública mi condición sexual. “Eso me ha ayudado”. “Ayudó mucho a mi hijo o hija”. Lo he escuchado decir muchas veces. Prueba evidente de que demasiadas personas en nuestro país se han visto obligadas a esconder o disimular su orientación sexual.

No acepto, pues, venga de donde venga, la cantinela de que esta Ley no es necesaria. Ni la falsa acusación de que es una ley para promover la homosexualidad. Es un ley, como decía, para proteger los derechos y las libertades de un colectivo amplio y diverso, y para promover la felicidad de la sociedad en su conjunto.

Estamos ante una buena ley para hacer efectivo el derecho a la igualdad y a la no-discriminación por razón de orientación sexual, de identidad de género o de expresión de género en los ámbitos tanto públicos como privados sobre los que la Generalitat y los entes locales tienen competencias. Obliga a los poderes públicos, que serán asesorados por el Consell Nacional de las personas LGTB, órgano participativo y consultivo permanente. El Gobierno tendrá que dotarse de un órgano coordinador de las políticas LGBT y ofrecer un servicio de atención integral. Y tendrá que garantizar la formación y la sensibilización de los profesionales y de los trabajadores de la administración. La Ley incide especialmente en los ámbitos de la educación, las universidades, la cultura, el ocio y el deporte, los medios de comunicación, la salud, la acción social, el orden público, los establecimientos penitenciarios, el mundo laboral y las políticas de familia.

Y, sí. Tiene sanciones para castigar y corregir las actuaciones discriminatorias. Como no podría ser de otra manera si queremos garantizar una ley verdaderamente eficaz y no quedarnos en un catálogo de buenas intenciones.

Sí, es una buena ley, una ley para la vida real, para eliminar injustos obstáculos a la felicidad de muchas personas.

Hoy es un gran día. Un día también para recordar a Sonia, asesinada por ser precisamente como era, única e irrepetible, como todas y cada una de las personas que a partir de hoy disfrutarán de un instrumento muy potente en defensa de sus derechos, de su libertad y de su dignidad.

Gracias a todos y todas.

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Intervención en la comparecencia de Jordi Pujol i Soley

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN LA COMPARECENCIA DE JORDI PUJOL I SOLEY

Palau del Parlament, 26 de septiembre de 2014

Gracias, señor President, señoras y señores Diputados.

Sr. Pujol, su comunicado del pasado veinticinco de julio conmocionó a la sociedad catalana. Usted confesó a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña que quien fue President de la Generalitat durante veintitrés años cometió un fraude fiscal continuado a lo largo de más de 30 años.

Sr. Pujol, yo no comparto la opinión del President Mas de que esta sea una cuestión estrictamente personal y familiar. Y es buena prueba de eelo el hecho de que usted ha sido desposeído de su tratamiento institucional y de las prerrogativas como expresident de la Generalitat.

Estoy todavía menos de acuerdo con su compañero de partido, exconseller de los gobiernos que usted presidió y Alcalde de Barcelona, Xavier Trias, que declaró que usted, y cito literalmente, “tendría que desaparecer”. No. Usted no tiene que desaparecer, usted tiene que darles cuenta a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, a todos, a los que le votaron y a los que no lo hicieron pero que le respetaron como President de la Generalitat.

Nuestro Grupo hubiese preferido que su comparecencia se substanciase antes, pero celebramos que finalmente se esté produciendo y deseamos que pueda servir, en parte, a “la reparación en lo que sea posible del mal y de expiación para usted mismo”, palabras con las que acaba su comunicado del pasado veinticinco de julio.

Creo que conviene precisar que su comparecencia ante esta Comisión parlamentaria no puede ni remotamente compararse a una comparecencia ante la Justicia: aquí, en el Parlament, usted no es un acusado ni nosotros somos unos jueces. Si convirtiésemos esta comparecencia en un campo de batalla partidista, lejos de resolver el problema, lo haríamos todavía más profundo. Aquí, a través de nosotros, usted tiene la oportunidad de ofrecer una explicación a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, a los que usted tenía que servir como máxima figura institucional y referente ético, y muchos de los cuales habían confiado en usted como dirigente político.

Sr. Pujol, en nuestra opinión, el engaño que usted ha confesado ha causado un gran mal a la política, al catalanismo, a la Generalitat y al país.

Su confesión pública y la acumulación de datos, indicios y rumores sobre su actuación y la de miembros de su familia han extendido una densa sombra de sospecha, una sombra tóxica insoportable, que ha erosionado la credibilidad de la política catalana.

Somos conscientes de las especiales circunstancias que rodean a las revelaciones que se acumulan día tras día, y del hecho de que este caso, por desgracia, no es el único caso de irregularidades o delitos que afecta a un responsable político, su familia o su partido.

Sr. Pujol, la intervención del Grupo Socialista en ningún caso se puede interpretar como un intento de negar su decisiva contribución al autogobierno de Cataluña. Pero, Sr. Pujol, mediante su comparecencia hoy en el Parlament de Catalunya, usted tiene la obligación política, pero también moral, de contribuir a reparar el enorme daño que ha producido. Sus explicaciones de hoy deberían constituir un primer paso en el necesario proceso de recuperación de la confianza colectiva en la política y en las instituciones públicas catalanas. Y los socialistas creemos que solamente podremos rehacernos colectivamente de este golpe tan duro a través de la verdad, la transparencia y la ejemplaridad.

Después de su comunicado de julio, la verdad, la transparencia y la ejemplaridad exigen que usted dé a conocer con precisión:

  • En primer lugar, el volumen total defraudado por usted y su familia.
  • En segundo lugar, los documentos que acrediten el origen de todos los ingresos que escaparon al control de la hacienda pública.
  • Y, en tercer lugar, los documentos que acrediten la evolución periódica de los fondos originales más los rendimientos derivados de su gestión financiera, desde 1980 hasta hoy.

En nuestra opinión, la evasión fiscal continuada, la utilización de paraísos fiscales, y la absoluta opacidad de la procedencia de los fondos, que son por sí mismos condenables, lo son todavía más si la persona que ha cometido o que ha amparado estos delitos ha ocupado la máxima responsabilidad institucional de nuestro país. Son hechos que, como antes señalaba, minan la moral colectiva, erosionan la política y acaban con el prestigio de nuestras instituciones.

Usted, Sr. Pujol, al hilo de la querella sobre el Caso Banca Catalana, pronunció en el año 1984 unas palabras que hoy adquieren una resonancia especial: “El Gobierno central ha hecho una jugada indigna. Y a partir de ahora, cuando alguien hable de ética, de moral y de juego limpio, hablaremos nosotros. No ellos”.

Hay que recordar que Banca Catalana, de la cual usted fue uno de los principales directivos, quebró al presentar un agujero patrimonial de más de 130.000 millones de pesetas en el año 1982. Desde nuestro punto de vista, el desenlace del caso Banca Catalana se utilizó como una especie de vacuna con efectos muy nocivos para Cataluña.

A partir de entonces cualquier indicio, queja o acusación que apuntase a un comportamiento irregular de los gobiernos presididos por usted o por su partido, era tildado de ataque contra Cataluña, y un velo se extendió sobre demasiadas cuestiones oscuras que hoy parecen salir a la luz.

En Cataluña, de alguna manera despareció la autoexigencia, bajamos la guardia y los mecanismos públicos de control dejaron de ser eficaces. Tanto es así que no han sido los instrumentos de control de las instituciones catalanas los que han detectado las irregularidades que hoy se van conociendo. Y este es un problema grave de Cataluña.

En este sentido, hay que reconocer que tampoco los indicios que apuntaban al cobro ilegal de comisiones del 3% de la obra pública merecieron la atención que requerían. Y todavía no ha acabado el procedimiento judicial relativo al caso del “Palau de la Música”.

Y si el desenlace del caso Banca Catalana debilitó la autoexigencia de la sociedad catalana, su confesión ha debilitado también nuestra autoestima colectiva, señor Pujol. Este caso nos produce vergüenza porque el fraude fiscal es intolerable, absolutamente inaceptable en un responsable político. Y hay que ir hasta el final para hacer limpieza: lo tiene que hacer Hacienda, lo tiene que hacer la Justicia, lo tiene que debatir el Parlament. Pero, como decía antes, sin peleas partidistas, por el bien de todos. Hay que depurar responsabilidades y conviene que los que hayan defraudado o se hayan aprovechado de la Generalitat, de su Gobierno o del nombre de su President para hacer negocios privados sean condenados y devuelvan el dinero.

En este sentido, señor Pujol, ¿puede usted asegurar que ninguna persona de su círculo familiar más cercano utilizó su nombre o su influencia para hacer negocios privados ilícitos al amparo de la actividad del Gobierno de la Generalitat de Catalunya?

Su nota del veinticinco de julio es del todo insuficiente. Y sus palabras introductorias de hoy tampoco responden a los muchos interrogantes que planean sobre este asunto. Y, por cierto, ¿por qué hizo esta declaración el 25 de julio de 2014 y no antes, mucho antes?

Y estos interrogantes son comprensibles. El origen de los fondos no declarados a Hacienda parecer ser un oscuro legado, del cual no se aporta ninguna referencia documental. Un legado que ha escondido a su hermana. Convenga conmigo, señor Pujol, que lo mínimo que se puede decir es que todo ello es muy extraño. De hecho, como usted sabe, hay quien especula, que el origen de los fondos no declarados a Hacienda podría ser una oportuna venta de acciones de Banca Catalana justo antes de la quiebra utilizando información privilegiada. Por esta razón, para desvanecer toda sospecha hay que documentar exhaustivamente el origen de este capital.

Por otro lado, se ha publicado que la evolución del legado, o de lo que sea, parece haber producido unos rendimientos sospechosos por su carácter exorbitante que más bien apuntan a otros ingresos de origen desconocido.

Unos ingresos que diversas fuentes apuntan como que provenían de negocios hechos por diferentes miembros de su familia más cercana. Y algunos de estos negocios parece que se habrían generado bajo el paraguas de la actividad de la Generalitat que usted presidía. Por esta razón es tan importante que usted acredite todos los movimientos de las cuentas evadidas fiscalmente desde el año 1980 hasta la actualidad. ¿Puede hacerlo? ¿Puede desmentir categóricamente la utilización de mecanismos de fraude fiscal y de evasión de capitales para esconder negocios al amparo de la Administración Pública de Cataluña?

¿Por qué tardó tanto en regularizar este dinero depositado en el extranjero?

Hoy usted, señor Pujol, tiene la ocasión de desvanecer estas dudas. Creo que es lo mínimo que le podemos exigir en nombre de los ciudadanos y las ciudadanas de Cataluña. Es a ellos y a nuestro país a quien nos debemos. Un país que, a pesar de todo, tiene futuro y tiene derecho a encararlo con esperanza. Un país que merece una explicación que solamente usted puede dar.

Gracias, señor Presidente, señoras y señores Diputados.

INTERVENCIÓN EN EL TURNO DE RÉPLICA

Sr. Pujol, nosotros hemos hecho la intervención que nos parecía que debíamos hacer. Con respeto a las personas, a las instituciones, a la historia. Pero representamos a los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña que exigen, necesitan, requieren de unas respuestas que no se han producido.

  • No sabemos todavía por qué llega precisamente ahora su confesión.
  • No sabemos todavía por qué tardó tanto en regularizar su fortuna en el extranjero.
  • No sabemos todavía cuál es el volumen total defraudado.
  • No sabemos si puede documentar el origen de los fondos defraudados.
  • No sabemos todavía los nombres de las personas que gestionaban este dinero.
  • No sabemos todavía si puede documentar la evolución de estas cantidades, y
  • No sabemos todavía cómo explica la increíble fortuna que parece sonreír a sus hijos y si esta fortuna tiene que ver con negocios hechos al amparo de la Generalitat.

Usted podrá decir, y está en su derecho, que ha venido aquí a contestar estrictamente al contenido de su declaración del 25 de julio, nosotros ya le hemos agradecido su comparecencia, pero entenderá también que nosotros, como representante de los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, estábamos, estamos y estaremos en la obligación de plantear estas cuestiones hasta que obtengan una respuesta satisfactoria.

Intervención en el Debate de política general

DEBATE DE ORIENTACIÓN POLÍTICA GENERAL, 16 de septiembre de 2014

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA

Gracias, señora presidenta.

Señoras y señores diputados,

Muy Honorable President de la Generalitat,

Me complace tomar la palabra en este debate, por primera vez como Presidente del Grupo Socialista, en un momento de especial transcendencia para el futuro de nuestro país.

Quiero comenzar expresando mi respeto hacia el President Mas y su gobierno, que están afrontando una situación económica y política especialmente delicada. Yo no seré tan duro como usted con gobiernos anteriores cuando era líder de la oposición. De lo que va bien me alegro y por la parte que le corresponde, le felicito.

Pero, President, ayer su discurso nos defraudó por estar demasiado alejado de la realidad, por ser demasiado autocomplaciente desde nuestro punto de vista. Era un discurso en el que no aparecían las personas sin trabajo, ni aquellas con salarios bajos o trabajo precario, ni aparecían los jóvenes que han tenido que marcharse, ni el 20% de los catalanes que están por debajo del umbral de la pobreza, ni los empresarios con dificultades, ni los autónomos que se ven obligados a dejar su actividad, ni las mujeres discriminadas laboralmente, ni tantos y tantos otros.

Por otro lado, President, el suyo era un discurso falto de credibilidad en la medida que era incapaz de aceptar ninguna responsabilidad sobre las cosas que van mal. Y las hay , President, las hay.

Mire President, no se pueden utilizar encuestas de satisfacción de usuarios de la sanidad pública sin decir que el problema no es el de las personas atendidas que, efectivamente, comprueban el alto nivel de nuestro sistema público de salud. El problema son las listas de espera, la incertidumbre de tantas y tantas personas que no saben cuándo serán atendidas. El problema es que el gasto público sanitario per cápita en Cataluña es un 25% inferior a la media europea. El problema es que hay 1.250 camas estructurales menos, 1.000 para enfermos agudos y 250 para pacientes del  sistema sociosanitario.

La prioridad de su gobierno, señor President, deberían haber sido las más de 750.000 personas desempleadas en nuestro país. La prioridad debería haber sido las políticas de relanzamiento económico y fortalecimiento de las redes de protección social. La prioridad hubiera tenido que ser garantizar la calidad de los sistemas públicos de educación y salud. Y, desde nuestro punto de vista, la prioridad de su Gobierno no ha sido ésta. Bastaría con repasar las comparecencias semanales del portavoz del Gobierno.

En el año 2010 había en Cataluña 676.000 personas en paro, y hoy son más de 750.000. La población ocupada en 2010 era de 3.242.300 personas, hoy es de 3.040.000. El 40 por ciento de las personas desempleadas no tiene ningún tipo de subsidio o prestación. En 2010 la deuda pública era de 35.616 millones de euros, y acabaremos el año 2014 claramente por encima de los 60.000 millones.

El gasto social per cápita se sitúa hoy a niveles del año 2004. Es decir, hemos retrocedido una década en gasto público de carácter social. Así, por ejemplo, el gasto en salud, educación, bienestar y ayudas sociales a la vivienda ha caído en 2.763 millones de euros desde que ustedes han vuelto al gobierno.

Ninguna mención a las medidas aprobadas en el pleno monográfico sobre juventud, señor President. La palabra “desigualdad” no sale en su discurso, cuando es el desequilibrio más grave que tenemos y afecta tanto a nuestra cohesión social como a las expectativas de recuperación económica. Nos habla de incremento de becas comedor, que se ha producido, pero el problema es que muchos niños que las necesitan no las tienen.

No me interprete mal, President: todos somos conscientes de que el margen del gobierno es escaso. Pero muchos creemos que ustedes no han sido capaces de utilizar este pequeño margen porque tienen prioridades y políticas equivocadas.

Hoy tenemos más paro y mucha más deuda pública que cuando usted llegó al gobierno. Usted habrá producido más deuda pública en cuatro años que los gobiernos de izquierdas en siete años. Y hoy los servicios sociales, la educación y la salud públicas han perdido el impulso que recibieron de los gobiernos de izquierdas.

Pero no quiero ser injusto. Soy plenamente consciente de las dificultades que afronta el gobierno. Porque, en efecto, ha continuado la caída de ingresos públicos debida a la crisis económica, y también a la mezquindad del gobierno central, y seguramente son muchas las razones que pueden aducirse para derivar responsabilidades hacia Madrid, o hacia la política de la Unión Europa, dominada por liberales y democristianos. Y, sí, una política que la socialdemocracia no ha podido enderezar.

Pero, President, recortes, muchos; reforma, ninguna. Recortar en políticas de inserción laboral de personas con discapacidad supone quitar derechos a estas personas y, por otro lado, tener que pagar más por los servicios asistenciales que tienen que recibir. No podemos dejarlo todo, y aquí exagero un poco pero es para que me entienda, en manos de la “Grossa” de Navidad o del Maratón contra la pobreza.

No basta con situar a Madrid y al Presidente Rajoy como el origen de todos los males. Déjeme que le ponga algunos ejemplos de cosas que dependen de nosotros y que no hacemos lo suficientemente bien. Porque el autogobierno es para ejercerlo, no para dormirse en los laureles atribuyendo a los anteriores gobiernos y al gobierno de España todos los males. Y conste, quiero ser justo, que en algunos casos no me estoy refiriendo solamente a responsabilidades gubernamentales, sino a deficiencias en la política catalana en las que todos tenemos alguna responsabilidad.

Por ejemplo, nos quejamos de la politización del Tribunal Constitucional, pero el sistema de elección de los miembros del Consejo de Garantías Estatutarias es casi el mismo, ¿no es cierto? Y esta responsabilidad es exclusivamente nuestra.

Nos quejamos, con razón, de que no nos dejan votar, pero aquí somos incapaces de acordar una ley electoral. Por ese motivo no tenemos acceso al censo ni una Sindicatura Electoral en Cataluña. Y esto es responsabilidad exclusivamente nuestra. Repito: nuestra, no estoy hablando del Gobierno.

Nos quejamos, justificadamente, del excesivo déficit fiscal de Cataluña, pero aprobar los presupuestos de la Generalitat cuando toca y elaborar con realismo las previsiones de ingresos y gastos públicos depende solamente de nosotros. Y lo cierto es que desde que usted gobierna los presupuestos siempre se han presentado con retraso o se han prorrogado, y su gobierno siempre ha generado más déficit y deuda públicos de lo previsto.

Este año, por ejemplo, President, usted ha prometido no reducir más el gasto público, y para cumplir este compromiso su gobierno ha de obtener aproximadamente unos 3.000 millones de ingresos extraordinarios, los 2.318 contemplados en los presupuestos más el desvío del déficit del año 2013. Usted sabe que esta previsión no se cumplirá ni de lejos.

¿Y cuáles serán las consecuencias de esta previsión errónea? ¿Quién pagará esta falta de realismo de su gobierno? No es temerario pensar que compensarán esta desviación en la previsión de ingresos recortando el gasto y que, nuevamente, la ciudadanía tendrá que pagar las consecuencias de una gestión económica poco eficiente.

Decimos que conviene mejorar la eficacia y la eficiencia del sector público catalán, pero mientras tanto, sin una reflexión a fondo sobre lo que tenemos, lo que necesitamos y cómo convertirlo en más eficiente y más eficaz, ya hablamos de nuevos Consells Comarcals, y queríamos pasar de cuatro provincias a siete veguerías, y ya estábamos hablando de alguna más.

Nos quejamos de la manipulación de televisiones públicas que dependen de otras instituciones, mientras que aquí el Sindicat de Periodistes de Catalunya, nos alerta sobre la falta de neutralidad de TV3.

Quiero decir, President que, sin menospreciar las dificultades con las que topamos debido a la crisis y a incomprensiones e incompetencias ajenas, en lo que depende de nosotros deberíamos hacerlo mejor. Y no lo hacemos lo suficientemente bien.

Últimamente hemos tenido otra noticia que demuestra que no siempre estamos a la altura. Hablo de la declaración del ex President Jordi Pujol i Soley. Y vaya por delante que hubiese preferido, como todos, y seguro que como el President de la Generalitat, que su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament se hubiese producido antes de este debate, pero lamentablemente no ha sido así.

President, a nadie pueden gustar las noticias que apuntan a posibles irregularidades o delitos cometidos durante anteriores etapas de gobierno de su partido. Pero demasiado a menudo hemos escuchado como única explicación que todo ello eran ataques a Cataluña y a su autogobierno.

Todavía resuenan las palabras de Jordi Pujol con motivo del caso Banca Catalana en el año 1984: “El Gobierno central ha hecho una jugada indigna. Y a partir de ahora, cuando alguien hable de ética, de moral y de juego limpio, hablaremos nosotros. No ellos”.

El caso Banca Catalana fue utilizado como una especie de vacuna. A partir de entonces, en este y en otros terrenos, el victimismo sustituyó a la autoexigencia. A partir de entonces un velo se extendió sobre determinadas cuestiones que hoy salen a la luz. Y la cuestión es que no han sido los mecanismos de control de las instituciones catalanas, no hemos sido nosotros los que hemos detectado irregularidades o delitos. Nos lo han tenido que decir otros. Y este es un grave problema de Cataluña.

Usted también se acordará del duro intercambio que mantuvo en esta Cámara con el President Maragall cuando él aludió al 3% de las comisiones en obra pública, y que después ustedes le presentaron una querella que afortunadamente se retiró. No recuerdo estos hechos para hacerle un reproche. Sencillamente quiero ilustrar cómo las instituciones catalanas no han estado a la altura de lo que los ciudadanos exigen, que no es otra cosa que transparencia, y garantías de que cuando algún responsable político obra mal, el hecho será detectado y castigado.

En este sentido, señor President, quiero preguntarle expresamente si ha dado instrucciones para que sean investigadas todas las informaciones surgidas en las últimas semanas que apuntan a negocios privados al amparo de la actividad de la Generalitat.

Para acabar con la sospecha generalizada y para recuperar nuestra autoestima colectiva, hay que aclarar los hechos y disipar las dudas. Y creo que en este sentido el gobierno de Cataluña podría hacer más de lo que está haciendo.

President, si no elevamos el nivel de autoexigencia de las instituciones catalanas no estaremos a la altura de lo que la gente espera. Y es mucho mejor que usted tome la iniciativa, como lo hizo con las 51 medidas para regenerar la democracia y para la transparencia, para evitar que la lucha contra la corrupción se convierta en un campo de batalla partidista.

En definitiva: nos hace falta más autoexigencia en todos los terrenos. También en los de la consulta.

Y quiero dejarlo claro de entrada. El Grupo Socialista es partidario de una consulta legal y acordada. Nosotros creemos que no habrá solución estable al grave problema de encaje entre Cataluña y el resto de España sin que la ciudadanía se pueda pronunciar en las urnas.

Nosotros hemos dado y daremos apoyo a la ley de consultas populares no referendarias, pero creemos que esta ley no puede servir para hacer la pregunta que usted ha acordado con ERC, ICV-EUiA y la CUP, la doble pregunta encadenada que usted se ha comprometido a incluir en el decreto de convocatoria que firmará poco después de aprobar la ley.

Permita que le haga una pregunta muy concreta. En su acuerdo con Esquerra Republicana de Cataluña se contempla la utilización de la Ley 4/2010 del Parlament de Catalunya, de consultas populares por vía de referéndum. Se ha renunciado a hacer eso.

Probablemente me dirá que no vio la mínima disposición a negociar por parte del Gobierno español. Lo acepto. Pero si ustedes mismos en su programa veían que para hacer un referéndum había que activar las previsiones de la Ley 4/2010 de consultas populares por vía de referéndum ¿por qué piensan que pueden formular la pregunta que han acordado, propia de un referéndum, utilizando la ley de consultas populares no referendarias? ¿Usted no ve en ello ningún problema?

Con su pacto con ERC, partido que respetamos y conocemos bien, usted ha convertido esta legislatura en una frenética cuenta atrás que en teoría acaba el 9 de noviembre. Y hoy, muchos catalanes y catalanas, a pesar de las buenas intenciones, a pesar del trabajo de la vicepresidenta, nos tememos y lamentamos que el 9-N la consulta no se podrá realizar. Probablemente y en primer lugar por la oposición frontal de las instituciones del Estado.

Pero sigo con mi argumento de la autoexigencia. Usted también ha hablado a menudo de la necesidad de “hacer las cosas bien”.

¿Era razonable fijar el año 2014 como fecha inamovible de la consulta con mayoría absoluta del PP? ¿No hubiese sido más sensato darnos de plazo toda la legislatura? Estoy convencido de que usted lo hubiera querido así, pero que tuvo que claudicar ante la exigencia del socio que usted mismo había elegido para compensar su retroceso electoral de 12 escaños.

¿Era razonable plantear la cuestión en términos de soberanía, tal y como se hizo con la Declaración de soberanía del Parlament el 23 de enero de 2013, hoy anulada? ¿Era ésta la mejor manera de iniciar una negociación con el Estado?

¿Fue inteligente fijar de forma unilateral fecha y pregunta el 12 de diciembre pasado?

Ustedes mismos entendieron que para hacer la pregunta necesitaban la autorización del Estado, y por ello pidieron la transferencia de la competencia para convocar referéndums. Al ser denegada esta transferencia, ¿cómo piensan que se puede hacer esta misma pregunta utilizando la vía de las consultas populares no refrendarias?

De hecho, el primer Informe del Consell Assessor per a la Transició Nacional ya señalaba las dificultades y la fragilidad de esta vía.

La ley ha pasado la evaluación del Consell de Garantías Estatutarias, sí. Por eso el Grupo Socialista la votará favorablemente. Repito. Pero no podemos olvidar que se han producido cuatro votos particulares. Simplificando podemos decir que ha pasado la prueba con un 5 a 4. ¿No cree que eso aconseja mejorar en lo posible la ley? Por este motivo nosotros hemos presentado 4 enmiendas. Para intentar blindar la ley y la consulta. Porque nosotros queremos que se pueda celebrar una consulta ¿Conoce, President, estas enmiendas? Doy por hecho que sí, su fama de trabajador incansable le precede. ¿No valdría la pena que fuesen seriamente consideradas y aceptadas?

Si una ley tan importante, la que tiene que posibilitar la consulta del 9 de noviembre, cuando pasa el examen de un organismo tan nuestro como el Consell de Garanties Estatutàries, obtiene un 5 a 4, ¿qué pasará cuando llegue, que llegará, al Tribunal Constitucional?

Si se aprueban nuestras enmiendas, por ejemplo, la pregunta podrá ser validada por el Consell de Garanties Estatutàries. Y el decreto de convocatoria podrá decir en qué competencia de la Generalitat se ampara la pregunta que se quiere formular.

Para hacer las cosas bien tenemos que mantenernos siempre en el marco democrático del Estado de derecho, principal obligación de las instituciones públicas y de todo gobierno. Cuente con nosotros para hacer posible la consulta en este marco. Podemos y queremos ayudar.

President, desde nuestro punto de vista, el balance de estos dos años de acción de gobierno, o cuatro, si contamos la legislatura anterior, que fue un poco breve, no es positivo.

Escasas medidas de impulso a la economía; fuertes recortes sociales; recortes importantes en el Departamento de empresa y empleo, la partida de innovación ha padecido un recorte del 90%; nulo desarrollo del pacto “Más Industria”; no se ha cumplido el compromiso de presentar la ley de comercio, mientras el comercio de proximidad ha perdido 50.000 puestos de trabajo y han cerrado más de 3.500 establecimientos; en materia de empleo hemos pasado de destinar 569 millones de euros en 2010 a 198 millones en 2012 y 180 millones en 2014; deben más de 150 millones del Plan de Barrios a los Ayuntamientos; han disminuido las ayudas al alquiler, hay impagos muy importantes a agricultores y cooperativas…

President, llevamos cuatro años desperdiciados y muchos tenemos la inquietante sensación de que usted ha colocado a Cataluña en un callejón sin salida.

Le tengo que confesar que una de las principales dificultades a las que me he enfrentado en el momento de preparar mi intervención ha sido luchar contra el convencimiento de que este será el último gran debate de esta legislatura. Y más después de haber escuchado ayer la última parte de su intervención.

Pero, Sr. President, y lo digo respetuosamente, usted tiene la obligación de agotar la legislatura precisamente porque ya avanzó las anteriores elecciones. En nuestra opinión tendríamos que aprovechar los dos años de legislatura que quedan para establecer un nuevo contrato social en Cataluña.

President, con motivo de nuestra Diada Nacional, por tercer año consecutivo, muchísima gente se manifestó en Barcelona a favor de la consulta, muchos de ellos a favor de la independencia. Muchos de los que no nos manifestamos también queremos un cambio profundo en las relaciones entre Cataluña y el resto de España, y estamos convencidos de que no hay solución estable que no pase por el voto de las catalanas y los catalanes.

Pero detrás de este malestar ciudadano, President, al menos yo lo veo así, no hay solamente una preocupación de identidad, territorial o de autogobierno. Hay algo más profundo: existe el convencimiento de que el contrato social, aquel contrato invisible que vincula al gobierno con sus conciudadanos, se ha roto, que ni el modelo socioeconómico ni el funcionamiento de las instituciones responden ya a las aspiraciones ciudadanas. En nuestra opinión, hay que aprovechar los dos años de legislatura que queda para establecer un nuevo contrato social en Cataluña.

Hay un clamor contra los estragos de las políticas de austeridad dogmática, la constatación de que la economía no está al servicio de las personas, que los mercados dictan las leyes en lugar de ser la política la que regula los mercados.

Muy mayoritariamente los catalanes no se resignan a ser un país con pocas empresas competitivas internacionalmente y sin oportunidades para las personas emprendedoras, a un país sin esperanza, sin oportunidades, con poco trabajo y precario, y salarios de miseria. Muchos catalanes no se resignan al deterioro sistemático de los servicios sociales, de la sanidad y la educación públicas, al incremento de las desigualdades y la pobreza, a la violencia machista. Y no ven una respuesta eficaz a sus problemas desde la política. Vuelvo a decir, desde la política, no solamente desde el gobierno.

Y la respuesta no puede ser, otra vez, avanzar las elecciones. La legislatura de 2010 se acabó de forma abrupta a medio mandato, en teoría por el fracaso en conseguir el pacto fiscal, y ésta puede acabar también a medio mandato por el fracaso para organizar la consulta perfecta. No deberíamos acumular fracasos.

El error fue poner fecha a la consulta sin garantías de poder celebrarla. Que quede claro: no le estamos pidiendo que abandone la perspectiva de hacer la consulta; al contrario, le estamos pidiendo que trabaje hasta el final de la legislatura para hacerla posible, y también para responder a las preocupaciones y exigencias de la ciudadanía. Y nos ofrecemos a colaborar para conseguir estos objetivos.

President, creemos factible establecer acuerdos para desarrollar las prioridades que usted señalaba ayer y con las que en gran medida coincidimos.

Tendría perfecto derecho a no creerme, pero ayer ya tenía el primer borrador del discurso de hoy: el relanzamiento económico y la creación de empleo; la defensa del estado del bienestar; la regeneración democrática; y la negociación de un nuevo acuerdo político con el resto de España que sea sometido a referéndum de los catalanes. Son prioridades de sentido común, son las que la gente nos pide ¿A la gente que nos está pidiendo esto les tenemos que decir que cómo no somos capaces de hacer algo que no depende de nosotros, enviaremos la legislatura a hacer puñetas?

Sé que las cosas son como son, que la política catalana tiene algunas reglas que la hacen especial y muy nuestra. Pero después de este debate no debería quedar la idea de que el mundo se acaba el 9 de noviembre. Tengo una buena fuente que me ha dicho que no es así. No se acaba el 9 de noviembre: no lo dijo Kant (alusión al discurso de Oriol Junqueras), pero no se acaba el 9 de noviembre. De nosotros depende dotar de contenido la política catalana de los próximos dos años. De todos nosotros.

Nuestras propuestas de resolución van en esta dirección, y están guiadas por una voluntad de mano tendida, de propuesta en positivo. Le avanzo de forma breve algunos de los elementos de estos cuatro ejes:

  • Relanzamiento económico y creación de empleo:

Priorización presupuestaria de las políticas activas de empleo, medidas de fomento de los emprendedores, apoyo a la industria y a las empresas más competitivas, el comercio y el turismo, prioridad al corredor mediterráneo, la línea 9, los servicios de cercanías, y los accesos al puerto y al aeropuerto, reforma y fortalecimiento del Servicio de Ocupación de Cataluña, disposición a acordar la ley de la Formación Profesional, Plan de rescate para personas desempleadas de larga duración, convocatoria extraordinaria del Plan “Trabajo en los Barrios”,  asegurar el mantenimiento de los Centros Especiales de Trabajo, facilitar la transición al mundo laboral de las personas con discapacidad, mayor activismo de la inspección de trabajo, modificación del impuesto de sucesiones, mejor coordinación para combatir el fraude y la evasión fiscal, impulso a la universidad y la investigación, consideración de la educación como inversión social, elaboración de una ley de cambio climático y energía, revertir la reducción del presupuesto del Departamento de Agricultura.

  • Garantía de los servicios públicos y eficacia de la protección social:

Ir más allá de las resoluciones aprobadas en el pleno extraordinario sobre la pobreza con un acuerdo para luchar contra el crecimiento de las desigualdades sociales en nuestro país y para la cohesión social, garantizar las becas y las becas comedor para quien las necesite, impulsar medidas efectivas contra la pobreza energética, restablecer la convocatoria de ayudas para la adquisición de libros de texto, garantizar las prestaciones para hijos a cargo a todas las familias en exclusión y riesgo de exclusión, ampliar y fomentar las políticas para favorecer la vivienda de alquiler, impulsar las medidas contra la violencia machista visto el incremento de mujeres fallecidas durante este año, comenzar a compensar los recortes en salud, acordar un plan de choque para garantizar la accesibilidad de los servicios sanitarios, garantizar la absoluta transparencia y rendición de cuentas de todos los centros sea cual sea el sistema de provisión del servicio, asegurar la viabilidad de la ley de la dependencia y promoción de la autonomía personal, repensar el copago de los servicios sociales, eliminar la previsión de la supresión de la paga extra a los empleados públicos para 2014, velar por la calidad de los servicios penitenciarios y en especial de la justicia juvenil

  • Regeneración democrática:

Aprobación de la ley electoral de Cataluña, aprobación de la ley de transparencia, revisión de los mecanismos de provisión de los órganos de la Generalitat nombrados por el Parlament, pago de las deudas con la administración local, despliegue de las medidas de regeneración democrática que usted anunció el 22 de febrero de 2013.

  • Negociación de un nuevo acuerdo político con el resto de España que sea sometido a referéndum:

President, nos ponemos a su disposición para contribuir a la negociación de las 23 cuestiones que usted planteó al Presidente Rajoy en su última entrevista.

Nosotros también queremos votar y queremos ayudar a la negociación de un nuevo acuerdo político con las instituciones del Estado que sea sometido al voto de la ciudadanía. Como bien sabe somos partidarios de una profunda reforma constitucional que, entre otras cuestiones, reconozca el carácter plurinacional de España, nos dote de estructuras federales, garantice el pleno despliegue de nuestro autogobierno, blinde nuestras competencias en materia de lengua, educación y cultura, y haga posible un pacto fiscal que asegure el principio de ordinalidad, que se no se cumple, y la creación de un Consorcio Tributario presidido por la Generalitat que gestione todos los impuestos soportados en Cataluña. Es muy difícil, hay quien dice que más que la independencia, pero lo tenemos que hacer.

Somos conscientes de que muchas de estas propuestas requieren también de cambios a nivel europeo y español, de revisión de nuestra fiscalidad, de duras negociaciones con el gobierno de España sobre los límites de déficit y el funcionamiento del Fondo de Liquidez Autonómica. Y de un nuevo sistema de financiación. Aquí, por cierto, usted cumplió: dijo que el gobierno de Cataluña no se empeñaría en ello y no lo ha hecho. Pero el resultado es que no tenemos un nuevo modelo de financiación. Y, como usted ha dicho, tendría que estar en vigor desde el 1 de enero de este año. No tenemos que renunciar. La Generalitat debería ser mucho más activa en este terreno.

President: somos conscientes de la dificultad del momento, de los estragos de la crisis económica, de la dificultad de dialogar y negociar con el gobierno de España, de las enormes expectativas levantadas en importantes sectores de la sociedad catalana, y somos conscientes de que, al fin y al cabo, las responsabilidades políticas solamente le serán exigidas a usted, Sr. President.

Sabe que con nosotros, los socialistas, se puede contar para hacer avanzar la vía del diálogo, la negociación y el pacto, desde un estricto respeto al estado de derecho y desde el convencimiento de que leyes cambian leyes, y de que hay que cambiar la Constitución.

Permítame, President Mas, que se lo exprese con toda claridad: para la estabilidad política, el crecimiento económico, la cohesión social, y el fortalecimiento nacional se puede contar con nosotros. Para aventuras, rupturas o el desmantelamiento del Estado social, no.

Muchas gracias, señora Presidenta, señoras y señores diputados.

Intervención en la comparecencia del Conseller de la Presidència

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN LA COMPARECENCIA PARLAMENTARIA DEL CONSELLER DE LA PRESIDÈNCIA PARA INFORMAR DE LAS PRIORIDADES DEL GOVERN EN MATERIA DE ACCIÓN EXTERIOR Y UNIÓN EUROPEA (22.03.13)

President, autoritats, diputats i diputades, convidats i convidades que ens acompanyen avui en aquesta compareixença.

Honorable Conseller, vull agrair-li en nom del meu grup la informació facilitada i l’explicació de les prioritats del seu Departament en matèria d’acció exterior i Unió Europea. Vull d’entrada manifestar el nostre suport a l’acció exterior de la Catalunya.

Però voldria fer, d’entrada, una distinció entre l’acció exterior de la Generalitat, l’acció exterior de Catalunya, entesa com a política sorgida d’un ampli consens polític, i l’acció exterior del Govern i de la majoria parlamentària que li dóna suport, quan persegueix objectius que no compartim.

Posaré un exemple: no tots els catalans compartim el plantejament de “transició nacional” recollit en l’”Acord per a la transició nacional i per garantir l’estabilitat parlamentària del Govern de Catalunya”, subscrit entre CiU i ERC, que en el seu ANNEX 2, punt 7, diu el següent: “Impulsar la internacionalització del dret de decidir del poble de Catalunya i redactar un pla interdepartamental per a la transició nacional”.

Nosaltres no estem d’acord en aquest punt concret que, d’altra banda contrasta amb la resolució recentment aprovada per aquest Parlament que deia: “El Parlament de Catalunya insta el Govern de la Generalitat a iniciar un diàleg amb el Govern de l’Estat, per tal de possibilitar la celebració d’una consulta a la ciutadania catalana per decidir sobre el seu futur”. Vostès en aquest tema semblen voler començar la casa per la teulada.

Potser és perquè encara no tenen el pla interdepartamental al que es van comprometre amb els seus socis de govern. Precisament en una qüestió transcendent com aquesta les improvisacions, les preses i les fugides endavant són especialment arriscades i els errors es paguen cars.

Des del punt de vista de l’acció exterior, que en la majoria de països és com deia una política sorgida d’un ampli consens institucional, ens convé especialment prestigiar la posició de Catalunya, i no hi ha millor prestigi internacional possible que el de comprometre’s amb el diàleg, la negociació i un permanent respecte a la legalitat. Hem de seguir acreditant que som gent seriosa, que no busca falses dreceres i, encara menys, que no pretén desconèixer la legalitat.

Per exemple, els recordo l’episodi com el protagonitzat pel govern escocès que va intentar amagar al Parlament de Holyrood un informe demanat pel propi govern en el que s’afirmava que la independència d’Escòcia implicaria una sortida de la Unió Europea amb la necessitat de demanar novament l’ingrés, la consegüent negociació i la necessitat d’assolir l’acord dels ara 28 països membres. Les coses són com són i negar la realitat no és la millor forma de canviar-la.

També des d’aquest punt de vista convé no oblidar la resposta oficial de la Casa Blanca a la petició la “petició de suport al poble de Catalunya en el seu esforç de decidir el seu propi futur” que cito literalment: “Els Estats Units reconeixen la cultura única i les tradicions catalanes, però considera que l’estatus de Catalunya és una qüestió interna espanyola. Estem segurs que el Govern i el poble espanyol resoldran aquesta qüestió d’acord amb les seves lleis i Constitució”.

En tot cas, esperem que convindran amb nosaltres que l’acció exterior de la Generalitat ha d’estar permanentment regida pel que estableix l’article 193 de l’Estatut d’Autonomia de Catalunya, que diu el següent:

Art. 193.1 La Generalitat ha d’impulsar la projecció de Catalunya a l’exterior i promoure els seus interessos en aquest àmbit, respectant la competència de l’Estat en matèria de relacions exteriors.

Art. 193.2 La Generalitat té capacitat per portar a terme accions amb projecció exterior que derivin directament de les seves competències, sia de manera directa, sia per mitjà dels òrgans de l’Administració General de l’Estat.

En aquest sentit, bo i compartint la inquietud sobre el contingut de l’avantprojecte de llei de l’acció exterior elaborat pel Govern d’Espanya, no podem deixar d’assenyalar la necessitat de trobar sinèrgies, emparades de forma explícita per l’article 195 del nostre Estatut, que diu: “La Generalitat, per a la promoció dels interessos de Catalunya, pot subscriure acords de col·laboració en l’àmbit de les seves competències. Amb aquesta finalitat, els òrgans de representació exterior de l’Estat han de prestar el suport necessari a les iniciatives de la Generalitat”.

Tots som molt conscients el cost de les anomenades estructures d’Estat, i més en aquest moment en que la duresa de la crisi econòmica aconsella prioritzar altre tipus de despeses.

Per tant, racionalitzar la despesa i els instruments de l’acció exterior esdevé una prioritat absoluta, que, en la nostra opinió, aconsella, més que mai, trobar elements de col·laboració amb l’Estat i prioritzar el suport a la internacionalització de les empreses catalanes per sobre de qualsevol altre objectiu.

Racionalitzar potser aconsellaria també que instruments com l’ICIP i l’IEMED depenguessin directament d’Acció Exterior.

Coincidim, conseller, en la necessitat de convèncer les institucions europees del fracàs de les polítiques d’austeritat.

També faríem be de pensar en l’acció exterior com una acció no només del Govern i del Parlament, sinó també de la societat civil que fins ara s’ha vist marginada de l’esforç comú com ho posa de relleu el manifest “Per una acció exterior de Catalunya participativa i compromesa”, signat per associacions i federacions d’associacions molt rellevants que demanava “poder participar activament en l’agenda i els continguts de l’acció exterior del govern de la Generalitat de Catalunya” i “que l’acció exterior de Catalunya tingui en compte els processos de diplomàcia pública que s’han generat des de tots els àmbits de la societat civil durant els darrers anys i reconegui aquest patrimoni”. Demandes que no han rebut encara una resposta prou satisfactòria del Govern. Esperem que el plantejament de diplomàcia pública que ens ha presentat avui permeti fer-ho.

També és preocupant la dràstica reducció del pressupost de cooperació, i ho és encara més el fet que el Govern no hagi pagat les quantitats compromeses amb moltes ONG’s corresponents a l’any 2010 i 2011. Mentre l’any 2012, a aquests efectes, sembla no haver existit. Volem cridar la seva atenció sobre aquest problema que està asfixiant moltes entitats i posant en perill la seva tasca inestimable que serveix a l’interès de Catalunya i que ha prestigiat el nostre país a tants països del món.

Conseller, per acabar li reitero la nostra disposició a donar suport a l’acció exterior de la Generalitat, sempre que s’ajusti als criteris que de forma breu hem intentat assenyalar. En aquest sentit, acollim amb interès la possibilitat de legislar sobre aquesta matèria en el marc estatutari.

Moltes gràcies.

Entrevista en el diario El Punt Avui

En su edición de hoy el diario El Punt Avui publica la entrevista que me hizo Picazo y que encontraréis transcrita a continuación.

“El PSC ha de reformular el seu projecte nacional”

“Des de la sentència del TC contra l’Estatut el partit no ha pogut fer una reflexió en profunditat per impulsar el federalisme”

“En l’eix nacional hi ha més distància entre el que pensen Mas i Duran que entre el que pensem Maragall i jo”

“El PSC té dificultats profundes perquè la socialdemocràcia i el federalisme estan en crisi”

SERGI PICAZO
EL PUNT AVUI, 08/09/12

Miquel Iceta no es pot considerar damnificat pels canvis de Pere Navarro al grup parlamentari. Primer, perquè ell mateix ja s’ho esperava i li sembla lògic. I segon, perquè li proposen anar com a eurodiputat a Brussel·les el 2014. Ell, ara, diu que està “agraït al partit”.

– Castiga Navarro els crítics, els catalanistes o els veterans?
– Ni catalanistes ni crítics ni veterans. Que a mi em titllin a hores d’ara de catalanista o de crític em fa una mica de gràcia… Tampoc em negarà que més veterà que el Xavier Sabaté, que és fundador del partit, no hi ha ningú. No són els motius. El PSC va decidir una nova direcció al congrés i calia marcar amb claredat l’inici d’una nova etapa encapçalada per noves persones al grup del Parlament.

– Per què justament ara?
– Si el món fos perfecte s’hauria hagut de fer el canvi al gener. Però Navarro va voler ser prudent i esperar a prendre decisions. Ha sigut un període complicat. Però estic convençut que ara calia canviar la direcció del grup i que és un bon moment.

– L’argumentari es trenca quan s’obre el focus sobre els afectats indirectes: Marina Geli, Ernest Maragall i Laia Bonet…
– Fer la tria de la gent sempre és complex. Al grup hi ha feina per a tothom. Només som 28 diputats. Simplement ara es reparteixen cartes noves. Tots els diputats tindran responsabilitats. Esperem a veure la fotografia final. No es podrà llegir com un càstig cap a ningú. Laia Bonet està fent una bona feina i segurament la nova direcció la confirmarà en tasques importants.

– No ho sé, però internament hi ha hagut moltes crítiques.
– Ja. Però jo podria dir que a mi em sancionen perquè saben que volia ser primer secretari. Quan els canvis t’afecten personalment no ets la persona més objectiva per valorar-los.

– Vostè no està enfadat perquè li donen l’opció d’anar a Europa?
– Jo vaig demanar a Navarro que no ho fes públic perquè no n’estic segur d’on serem, el 2014. Catalunya serà independent? Ja en parlarem quan toqui. Fa temps que Navarro em proposa que treballi en el terreny de la generació d’idees i de la política internacional.

– El PSC està en crisi, o no?
– Sí. El PSC té dificultats profundes. Però el problema és que els dos eixos del PSC, la socialdemocràcia i el federalisme, estan en crisi a Catalunya. Va més enllà de qui sigui el primer secretari: és una crisi de fons. La societat catalana i els seus problemes han evolucionat, i el PSC ha de fer un esforç de revisió del seu projecte per a Catalunya. Ja no és la societat dels anys vuitanta ni dels anys noranta.

– I en l’eix nacional, cal canviar?
– Cal admetre que des de la sentència del Tribunal Constitucional contra l’Estatut el PSC no ha pogut fer una reflexió en profunditat per impulsar el federalisme i reformular un nou projecte nacional. Hem tingut un període d’interinitat de dos anys. Això ha sigut una feblesa. Forma part de la nostra crisi. Cal reformular un projecte nacional basat en el federalisme per donar respostes.

– Ernest Maragall creu que el partit podria trencar-se per la qüestió catalanista.
– El PSC és un partit gran, que neix de la fusió de tres partits i que ha d’aglutinar diferents visions. Però en l’eix nacional hi ha més distància entre el que pensen Mas i Duran que entre el que pensem Maragall i jo.

– Però cap on ha d’anar el canvi del PSC en l’eix nacional?
– Independentistes, no. Hem de formular una posició federal dins l’Estat amb un projecte basat en el respecte per la diferència, l’increment de l’autogovern i avançar en el cogovern de l’Estat per part de Catalunya. Cal demostrar que és viable. Diuen que no hi ha federalistes a Espanya, però encara n’hi ha menys d’independentistes. La dificultat del projecte no farà canviar els meus ideals federals.

– Anirà a la manifestació igual que hi van ICV o els sindicats?
– No. Respecto tant els organitzadors de la marxa, que reclamen la independència, que no hi vull anar a exigir una altra cosa.

Defensa de la reforma del artículo 135 de la Constitución

DEBAT SOBRE LA REFORMA DE L’ARTICLE 135 DE LA CONSTITUCIÓ
Palau del Parlament, 29.09.11 (text sense corregir)

Moltes gràcies, senyora presidenta, senyores i senyors diputats,

És legítim preguntar-se avui sobre el sentit d’aquest debat. Un debat sobre una reforma de l’article 135 de la Constitució espanyola, ja aprovada per part del Congrés dels Diputats i el Senat, que van ser dissolts dilluns passat. En tot cas, volem aprofitar-lo per donar arguments en suport de la posició política del nostre grup parlamentari en un tema tan important.

El grup socialista vol manifestar el seu suport a aquesta reforma de l’article 135 de la Constitució en estricta coherència amb el vot favorable dels Diputats i els Senadors del PSC. En primer lloc, per responsabilitat, certament. Però també per convicció. La mateixa convicció amb la que vàrem votar l’article III-184 de la Constitució Europea i l’article 214 de l’Estatut d’Autonomia de Catalunya, que ja recollien el principi d’estabilitat pressupostària que s’ha incorporat ara a la Constitució espanyola.

És cert que la reforma s’ha produït de forma tal vegada massa ràpida i sense un consens encara més ampli que el que significa el vot de 316 diputats dels 350 que integren el Congrés i el vot de 233 senadors dels 261 que integren el Senat. Així com la rapidesa ens sembla justificada com a resposta a un requeriment urgent i a una situació convulsa, ens hagués agradat un consens més ampli, però la urgència no hi ajudava i probablement la proximitat electoral tampoc.

Ara bé, com algú ha dit que Catalunya i el catalanisme van quedar fora de la reforma, no em puc estar de recordar que 33 diputats i diputades catalans dels 48 que seuen al Congrés dels Diputats hi van estar d’acord. Una majoria catalana al Congrés, doncs, hi va donar suport. I, pel que fa al catalanisme dels diputats que van votar a favor, jo afirmo el catalanisme dels diputats del PSC i no nego el de ningú. Cap força política pot atribuir-se en exclusiva la representació del catalanisme ni pot pretendre decidir qui és catalanista i qui no ho és.

La reforma de l’article 135 de la Constitució de fet recull compromisos ja adquirits, que caldrà concretar posteriorment en una llei orgànica i a través de la corresponent legislació del Parlament de Catalunya. Una reforma que s’aplicarà l’any 2020, amb una revisió prèvia dels objectius els anys 2015 i 2018.

La urgència d’adoptar ara aquesta decisió, per bé que la seva aplicació pràctica sigui l’any 2020, la voluntat d’evitar incerteses en un moment econòmicament convuls, i el fet que la concreció del principi d’estabilitat pressupostària objecte de la reforma es fixarà per llei orgànica, han desaconsellat la celebració d’un referèndum sobre una reforma que no afecta elements substancials que obliguin a la consulta.

Ni l’ingrés a la Unió Europea ni l’adopció d’una moneda única varen ser objecte de referèndum i el principi d’estabilitat pressupostària és, en aquests moments, conseqüència d’aquestes decisions. Un principi recollit en l’article III-184 de la Constitució europea que, aquesta sí, va ser sotmesa a referèndum, tot i que malauradament no arribés a bon port a causa del no d’altres països. Un principi recollit també a l’article 214 del nostre Estatut, sotmès també a referèndum.

La reforma incorpora a la Constitució espanyola el principi d’estabilitat pressupostària en virtut del qual l’Estat i les Comunitats Autònomes no poden superar els límits de dèficit estructural i d’endeutament establerts per la Unió Europea. Aquests límits no s’apliquen en cas de catàstrofes naturals, recessió econòmica (repeteixo, recessió econòmica) o situacions d’emergència extraordinària que escapin al control de l’Estat i perjudiquin considerablement la situació financera o la sostenibilitat econòmica o social (repeteixo, sostenibilitat econòmica o social) de l’Estat.

Es parla, doncs, de dèficit estructural, i s’empra una fórmula prou flexible. Així entesa, l’estabilitat pressupostària és pur sentit comú precisament perquè es tracta de limitar el dèficit i no la despesa com sovint s’argumenta falsament de forma interessada. Lluny també del dogmatisme equivocat del dèficit zero.

Augmentar el rigor en els pressupostos públics i, sobretot, evitar el costum sistemàtic de gastar més del que s’ingressa, és el que convé a les finances públiques, com convé a les economies familiars o privades. El dèficit i el deute han d’estar reservats a finançar inversions rendibles i a resoldre problemes conjunturals concrets, no a viure normalment del crèdit, que això no és sà.

L’estabilitat pressupostària és una condició necessària per garantir, a mig i llarg termini, un creixement econòmic sostingut. Els desequilibris permanents, amb dèficits estructurals i deutes acumulats que esdevenen impagables, destrossen les perspectives de creixement i la confiança dels actors econòmics.

La reforma és, de fet i com els deia, redundant, ja que recull els compromisos ja adquirits, des de l’entrada a l’euro amb els criteris de convergència, passant pel Pacte per l’Estabilitat i el Creixement fins arribar al nou Pacte per l’Euro. També cal recordar la Llei General d’Estabilitat Pressupostària i els acords assolits en el marc del Consell de Política Fiscal i Financera.

En aquest sentit es pot recordar també la votació per part de CiU i PP de pressupostos de dèficit zero dels anys 2001 a 2004 o la pròpia decisió del Govern de la Generalitat d’incorporar al seu Projecte de Llei d’Estabilitat Pressupostària d’un compromís encara més estricte que l’acordat entre PP i PSOE. Així doncs, vàrem entendre perfectament que el Conseller d’Economia qualifiqués la proposta de reforma de “raonable” i, en canvi, no entenem altres veus del Govern de Catalunya i del partit que li dóna suport. Creiem que es produeix una contradicció evident que només s’explica per la proximitat de les eleccions.

¿Quines són les causes de la reforma? L’exigència de les institucions europees i dels governs dels països centrals de la Unió que demanaven un senyal clar de compromís amb l’estabilitat pressupostària, en un moment en què Espanya requeria al Banc Central Europeu la compra de deute sobirà, per evitar que la prima de risc espanyola encarís per sobre de qualsevol límit raonable els tipus d’interès per pagar el nostre deute.

És fàcil d’entendre que qui ha de garantir o avalar un nou préstec que necessita un país per pagar antics deutes, vulgui assegurar la capacitat d’aquest país de retornar el capital. I també és fàcil d’entendre que els països que estan creixent, encara que sigui poc, no estiguin disposats a compartir el seu creixement amb la Unió Europea ni a ajudar als que no creixen, si no hi ha determinades garanties de sanejament financer i d’esforç dels Estats que necessiten ajuda amb urgència en forma de compra de deute sobirà. Per això nosaltres hem de fer gestos, aprovar plans, fer declaracions públiques i donar senyals de veritable voluntat de respectar els acords i requeriments aprovats per la Unió Europea. Com aquesta reforma.

Això explica la disposició favorable tant del partit que governa Espanya com del principal partit de l’oposició de donar suport a la reforma de l’article 135 de la Constitució. Per cert, convé no oblidar que sovint es retreia a aquests dos partits la seva incapacitat d’acordar mesures concretes per lluitar contra la crisi. Al menys han acordat aquesta, que té el sentit clar d’evitar el risc d’una intervenció com la que han sofert Grècia, Irlanda o Portugal. Un argument, per cert, que CiU utilitza Catalunya endins per defensar la seva gestió però que oblida de forma interessada en aquest debat.

Certament, no es pot dir que aquesta reforma sigui una mesura popular i, precisament per això, el fet que la decisió es prengui just abans d’unes eleccions demostra la seva estricta necessitat i urgència.

Però l’estabilitat pressupostària no és només un requisit per la compra de deute espanyol per part del Banc Central Europeu, és també un requisit indispensable per impulsar un govern econòmic europeu. Pocs discuteixen ja que en un mercat interior sense fronteres i amb una moneda única cal coordinar les polítiques econòmiques i fiscals dels països membres. Estem comprovant cada dia que passa les distorsions que provoca el fet de tenir una moneda única sense un veritable Tresor Europeu: ens hem quedat amb una Unió Monetària sense una veritable Unió Econòmica. Des d’aquest punt de vista és lògic que els que es van oposar a la Constitució Europea (que avui ens hagués estalviat molts maldecaps) s’oposin també a aquesta reforma constitucional. En canvi és inexplicable que els que sí van donar suport a la Constitució europea es neguin ara a donar suport a aquesta reforma.

Certament, voldríem que l’arribada del Tresor Europeu i dels eurobons fos immediata, però en aquest cas, com en el de l’adopció de la moneda única, primer calia definir els compromisos d’estabilitat pressupostària i complir-los, com es van fixar i complir els compromisos de convergència econòmica continguts en el Tractat de Maastricht.

Vull afirmar, en nom del grup socialista, que els retards en avançar en la governança econòmica europea afavoreixen els moviments especulatius, deterioren les economies dels països de l’euro, destrossen la cohesió social dels països intervinguts o en dificultats i erosionen els Estats del Benestar, a més de posar en perill la pròpia pervivència del projecte europeu. No és sostenible per més temps una unió monetària que no disposa d’instruments per fer política econòmica i fiscal. No n’hi ha prou amb concebre l’autoritat monetària com un pur sistema de control del dèficit i de la inflació. ¿Que no ha d’incentivar el creixement i la creació d’ocupació, a més a més? I la Unió Europea: ¿que no ha de promoure també el desenvolupament social? ¿Qui ha de garantir el compliment de l’Agenda Europa 2020, sinó?

Ara ens cal, urgentment, un govern econòmic europeu fort que impulsi una nova política econòmica i unes polítiques econòmiques coordinades. No cal dir que aquesta major coordinació econòmica i fiscal europea caldrà fer-la sobre la base de majors cessions de sobirania per part de tots, Estats i Comunitats Autònomes. La solució, senyores i senyors diputats, és, en efecte, més Europa, una millor Europa, una Europa que no s’aparti de la idea de progrés i de solidaritat que ha motivat el naixement de la Unió i que tants èxits ha assolit a la seva història.

L’estabilitat pressupostària, definida tal com es fa en la reforma aprovada, és un principi raonable. Gastar més del que s’ingressa de forma sistemàtica acaba implicant una injustícia envers les futures generacions. Més deute implica també més dependència dels mercats financers. El manteniment de la moneda única i la lluita contra les turbulències financeres impliquen que els Estats no s’endeutin gaire i avançar, en tot cas, cap a l’emissió d’eurobons, sostinguts per un Tresor Europeu que, a mig termini, hauria de provenir d’uns impostos europeus o progressivament harmonitzats, en el camí cap als Estats Units d’Europa que desitgem. I també aquí vull ser clar: no tindrem polítiques socials europees si no tenim una veritable política fiscal comuna.

Hi ha qui diu que aquest principi impossibilita qualsevol política d’esquerres. No compartim aquesta opinió. Perquè es tracta de limitar el dèficit, no de limitar la despesa. Un pressupost equilibrat pot ser un pressupost considerable o molt esquifit, les despeses poden respondre a unes o altres prioritats, i els ingressos poden provenir d’una fiscalitat més o menys progressiva i justa.

Qualsevol política d’esquerres ha d’actuar també des de la vessant dels ingressos, ajustant la pressió fiscal i lluitant contra el frau. Tenir uns serveis públics de qualitat i la xarxa de protecció social de l’Estat del benestar té un cost que cal pagar i no s’hi val a endeutar les futures generacions per fer front a despeses que es produeixen ara i aquí. La clau de l’estabilitat pressupostària és tenir una estructura fiscal progressiva i redistributiva coherent amb el nivell de despesa pública definida democràticament.

Permetin-me un petit recordatori del cas suec. A Suècia el principi d’estabilitat pressupostària va ser introduït pel Partit Socialdemòcrata en el pressupost de l’any 1933, a proposta d’Ernst Wigforss i Gunnar Myrdal, veritables pares fundadors de l’Estat de benestar d’aquell país.

Caldrà revisar, doncs, el nostre sistema fiscal. Fa pocs dies del debat sobre la recuperació de l’Impost sobre el patrimoni que ni tant sols ha estat votada en contra pels que van acordar molt recentment la eliminació del poc que quedava aquí de l’Impost de Successions i Donacions, que només afectava ja al 6% dels possibles contribuents. Fins i tot el president Mas parlava ahir d’un impost sobre les grans fortunes, decidit a Madrid és clar. És senyal que la necessitat d’ajustar els ingressos públics a l’alça es va obrint camí.

Tampoc compartim les crítiques a la reforma segons les quals aquesta vulnera competències autonòmiques.

Permetin-me que els llegeixi literalment l’article 214 del nostre Estatut que porta el títol “Estabilitat pressupostària”:

“Correspon a la Generalitat l’establiment dels límits i les condicions per a assolir els objectius d’estabilitat pressupostària dins dels principis i la normativa de l’Estat i de la Unió Europea”.

Sí, estabilitat pressupostària dins dels principis i la normativa de l’Estat i de la Unió Europea. Això diu el nostre Estatut.

Els recordo que l’Estatut data de l’any 2006. No hi havia crisi llavors, però la previsió d’estabilitat pressupostària ja hi era, i deia també que els principis i la normativa d’aquests objectius corresponien a l’Estat i a la Unió Europea. Sembla que alguns que van votar l’Estatut hagin oblidat el seu contingut. I resulta estrany que no estiguin disposats a donar suport a una reforma constitucional que es limita a incloure un principi ja recollit en el nostre Estatut.

Sembla mentida que alguns vulguin confondre l’opinió pública presentant aquesta reforma com a un instrument d’erosió de les competències de la Generalitat quan, en tot cas, les limitacions a les que hem de subjectar-nos són, en aquest cas, les que voluntàriament hem acceptat en la mesura que compartim el projecte europeu.

Catalunya no podria afrontar, per exemple, noves emissions de deute amb una Espanya intervinguda sense assumir compromisos d’estabilitat pressupostària com aquest.

Ho repeteixo, aquesta reforma de Constitució no fa sinó incorporar un precepte ja contingut en el nostre Estatut. Aquesta reforma de la Constitució segueix, doncs, les passes marcades pel nostre Estatut. La Constitució espanyola és anterior a l’ingrés a la Unió Europea, a l’adopció de la moneda única i a l’aprovació dels diversos Tractats de la Unió que han anat perfeccionant els encara minsos mecanismes de governança econòmica.

La llei orgànica que desenvoluparà els aspectes concrets d’aquesta reforma haurà de garantir, des del punt de vista de la fixació d’objectius concrets i de procediments, el ple respecte de les competències autonòmiques i és evident que el centre de decisió sobre aquestes qüestions seguirà essent el Consell de Política Fiscal i Financera, treballant com a veritable mecanisme de tipus federal.

Per totes aquestes raons el nostre Grup parlamentari dóna suport a aquesta reforma.

Gràcies, senyora presidenta, senyores i senyors diputats.

Democracia real

Democracia real
EL MUNDO, 16.06.11

Aprendí lo importante que era la democracia en mi casa. Mi abuela se empeñaba en decir que en Francia se respiraba mejor porque era una democracia. Mi padre seguía las emisiones de radio exterior de la BBC para enterarse de las sentencias de muerte dictadas por Franco y de la solidaridad internacional que suscitaban. Y ha tenido que ser precisamente un 15 de junio, el día de las primeras elecciones democráticas, en las que aún no pude votar, cuando algunos han pretendido subvertir la democracia. La real, la que tenemos, la que nos permite elegir a quienes legítimamente nos representan. Democracia, libertad, Estado de derecho, Ley, son palabras carentes de sentido si se impide el normal funcionamiento de las instituciones. Y hoy, unos centenares o miles de personas (la cantidad realmente no importa) han intentado que el Parlament de Catalunya no pudiese reunirse. Estaban dispuestos a lo que fuera con tal de impedir que los diputados accediesen a la Cámara para cumplir con su obligación de representar no sólo a quienes les votaron sino a la ciudadanía toda. No importa qué motivos esgrimiesen; los han ensuciado porque pretendían impedir el normal funcionamiento de las instituciones. Como Pavía o Tejero. Afortunadamente no lo han conseguido. Pero el mero hecho de intentarlo es un insulto a quienes lucharon por la libertad y sobre todo para aquellos que murieron sin poder disfrutarla.